Apuntes de Metodología

El Concurso Espacial Apolo es un concurso sobre investigación y exploración espacial, cuyo objetivo es romper la brecha existente entre ciencia y humanidades, promover la Tercera Cultura e inculcar en los estudiantes la actitud colaborativa y no competitiva. Lograr los fines que nos propongamos, evolucionar social, intelectual y humanamente solo es posible cuando trabajamos en equipo.

En este contexto, existen varias líneas metodológicas que se podrían utilizar a la hora de presenta un buen proyecto al Concurso Espacial Apolo. Os hablamos, a grandes rasgos, de algunas de ellas:

 

  • El aprendizaje en el ámbito de la educación no formal propicia una forma de aprendizaje y comunicación, entre alumnos y profesores, más cordial y distendido. Se convierte en una magnífica oportunidad para potenciar su creatividad, y motivarles con la realización de actividades extracurriculares que les acerquen a la observación y experimentación, a la discusión, al intercambio de ideas, a la innovación, a enfrentarse a retos... etc. Es decir, darles la oportunidad de desarrollar sus propias estrategias, a partir de los conocimientos adquiridos para desarrollar sus habilidades a la hora de construir y respaldar argumentos o teorías. En este caso, el proceso de aprendizaje se mantendrá, aun de forma no intencionada, al participar en diferentes actividades cotidianas. Y aunque en apariencia será un aprendizaje que no esté estructurado, suscitará en los estudiantes una actitud en la que prevalezca la confianza en ellos mismos, su capacidad de asombro, fomentará su creatividad y, sobre todo, propiciará el desarrollo de su espíritu crítico.

 

  • Dentro de este mismo contexto de la educación no formal -partiendo de los conocimientos adquiridos- surge una nueva línea metodológica, fácilmente implementable a la hora de presentar un proyecto al Concurso Espacial Apolo: el método de la enseñanza orientada a la acción -también conocido como learning by doing-. El objetivo es convertirles en protagonistas de su propio aprendizaje, inculcándoles la idea de aprender aprendiendo, de vivir un aprendizaje por experimentación. Se trata de crear un entorno de aprendizaje más allá de las clases, ofreciendo la posibilidad de que experimenten o actúen como científicos, artistas, escritores... aun no siéndolo. La idea es sumergir al alumno en un ambiente que simule una experiencia real para que experimente y reflexione sobre lo hecho y cómo lo ha hecho, sin miedo a equivocarse y que pueda aprender de sus errores. Teniendo como gran objetivo conseguir que los estudiantes se acerquen, descubran y conozcan la ciencia, desde el área de conocimiento o expresión elegida, de tal forma que les resulte apetecible, la desdramaticen, sean conscientes de su cotidianeidad, y así incrementar la posibilidad de despertar su interés por la ciencia e, incluso, futuras vocaciones científicas.

 

  • Una tercera línea metodológica: el aprendizaje por tareas -Leaning by inquiry-. Este tipo de aprendizaje basado en la investigación promueve una actitud emprendedora, más independiente, creativa y curiosa en los estudiantes permitiéndoles asimilar y construir conceptos fundamentales que les ayudarán a entenderse mejor a sí mismos y el mundo que les rodea. Utilizando el aprendizaje por tareas o enfoques el profesor juega un papel fundamental: facilita, ofrece y enseña a los estudiantes estrategias y técnicas para manejarse adecuadamente en el proceso investigador: documentarse, recopilar información, utilizar procesos inductivos o deductivo, técnicas de resolución de problemas, etc.

La combinación de todas estas líneas metodológicas no solo propicia que la enseñanza y el aprendizaje de las ciencias -independientemente del camino que hayamos elegido para llegar a ellas-  sea igual de emocionante para profesores y estudiantes, sino igual de participativa. Porque ya sabéis que no hay aprendizaje sin enseñanza ni enseñanza sin aprendizaje – no hay profesores sin alumnos ni alumnos sin profesores... Así que, disfrutemos del trabajo en equipo.

Por supuesto cualquier formula de aprendizaje -desde la educación formal, no formal o informal- es buena siempre que nos dé resultados.

 

Seguiremos contándoos más cosas...