Todo lo que necesitas para preparar tu proyecto, reunido en una sola página: las bases completas, los criterios con los que el jurado evalúa los trabajos, una selección de páginas web de ayuda, consejos para presentar un buen trabajo, apuntes de metodología y muchas ideas para inspirarte.
6 recursosGuías paso a pasoCriterios de evaluaciónEnlaces de interés
Las bases completas del Concurso Internacional Apolo están en la página del concurso. Lee con atención los requisitos de participación, las modalidades y las condiciones de presentación de los proyectos antes de empezar a trabajar.
Las bases son la referencia oficial: lo que se indica en ellas prevalece sobre cualquier otra información publicada en esta web.
Todos los proyectos presentados al Concurso Apolo serán evaluados por personas de reconocido prestigio en el mundo de la cultura científica, la divulgación, la educación y el sector aeroespacial. Todos los evaluadores puntúan siguiendo los mismos criterios, sobre un total de 100 puntos.
Excelencia académica 30 / 100
Se valora teniendo en cuenta los diferentes aspectos de cada modalidad. Se consigue con un proyecto que haya seguido el método científico en su desarrollo —investigación o experimentación—, presente argumentos posibles, contrastados y bien documentados, y demuestre que el equipo ha manejado con criterio los recursos, los conceptos y el contexto de su proyecto.
Presentación 25 / 100
Se valora la correcta y adecuada presentación según la modalidad y sus criterios propios: que el proyecto esté bien estructurado, de forma lógica, claro, coherente y que respete las normas gramaticales y ortográficas, además del uso adecuado de los recursos estilísticos o tecnológicos.
Originalidad 20 / 100
Presentar planteamientos, ideas o aspectos inusuales, no triviales ni obvios, llamativos y eficaces, imaginativos y —si es el caso— con soluciones convincentes y poderosas. Lo fundamental es ser creativo, innovador, único… y, por qué no, atrevido y transgresor.
Métodos técnicos y habilidades prácticas 15 / 100
Se valora la capacidad crítica de los participantes al abordar la técnica y la temática del proyecto, definir el problema, planificar el trabajo, precisar los datos y la información, y finalmente evaluar y plantear las posibles soluciones para definir la mejor.
Interés 10 / 100
Se valora la relevancia y adecuación temática del proyecto respecto a su modalidad, así como el uso adecuado de los conceptos y la documentación pertinente. En cuanto a la relevancia social, la sostenibilidad y la atención al medio ambiente, se valora la forma y valía de las ideas y soluciones aportadas.
Criterios de evaluación del Concurso Apolo.
03 · Enlaces
Páginas web que os pueden ayudar
Una selección de portales y recursos de ciencia, astronomía y educación científica para documentar tu proyecto y encontrar información fiable.
El proyecto Apolo XXI surge tras el 10º festival Science on Stage, celebrado en verano de 2017 en Debrecen (Hungría) bajo el lema «Inventando el futuro de la educación científica». Dos profesores participantes, Miguel Ángel Queiruga (España) y Selçuk Arslan (Turquía), decidieron desarrollar un proyecto conjunto.
Portal de la Estrategia Andaluza para la Divulgación de la Astronomía (EADA), de la Fundación Descubre. Reúne información, material y recursos para la divulgación de la astronomía en Andalucía.
Un libro que, a través de los testimonios de investigadores de diversas disciplinas, acerca al alumnado de secundaria y bachillerato a las preguntas que se plantean los científicos, su forma de vida y su pasión por sus especialidades.
Materiales didácticos y proyectos de educación científica, información actualizada, entrevistas con científicos y profesores, reseñas de libros y otros recursos útiles para el profesorado de ciencias.
04 · Guía práctica
Cómo presentar un buen trabajo
Preparar un buen proyecto es cuestión de método y de equipo. Estos consejos te ayudarán a organizarte y a presentar tu trabajo en las mejores condiciones.
Habla con tus amigos y compañeros para formar un equipo y buscad un profesor/tutor que os coordine. Repartir las funciones, asumir vuestra responsabilidad, trabajar en equipo y disfrutar haciéndolo es la clave del éxito.
Elegid una modalidad en la que os gustaría participar: investigación; robótica espacial; narrativa; novela gráfica o cómic; audiovisual; artística; música y danza; ciencia experimental.
Recuerda que los equipos deben estar formados por dos (2) personas y su profesor/tutor. En las modalidades de Narrativa, Novela gráfica/Cómic, Música y Danza y Artística, el equipo lo puede formar una única persona y su profesor/tutor.
Presta mucha atención a las diferentes formas de presentación del proyecto según la modalidad. No cumplir con los requisitos podría dejarte fuera del concurso.
Fíjate en los criterios de evaluación que tendrá en cuenta el jurado: excelencia académica, presentación, originalidad, métodos técnicos y habilidades prácticas e interés.
Planifica el trabajo, haz esquemas, toma notas, dibuja bocetos, plantea un anteproyecto… Cualquier cosa es buena si te ayuda a presentar el mejor proyecto.
Pregunta siempre que lo necesites, y tantas veces como consideres oportuno, a tu profesor/tutor, al equipo organizador del Concurso Apolo o a las personas que puedan despejar tus dudas. Hazlo siempre por los cauces debidos.
Tómate tu tiempo para saber más del tema, recopilar información, documentarte y buscar todos los datos que necesites para el desarrollo de tu proyecto.
En el documento escrito es fundamental ser preciso y contrastar toda la información. Presenta un proyecto bien estructurado, bien editado, sin errores ortográficos, coherente y ajustado a los límites que se pidan en la forma de presentación de cada modalidad. No escribas nada que no entiendas y, por supuesto, sé creativo e innovador.
Si lo crees oportuno, tras tu revisión, pide a otra persona que lo revise.
Asegúrate de que cualquier información utilizada esté contrastada y de que las fuentes sean fiables. No olvides dejar constancia bibliográfica de todas las fuentes consultadas y mencionar a quienes te hayan ayudado en el proceso.
Si surgen dificultades, no te desanimes: es normal. Sigue adelante, seguro que encuentras una solución.
Y, sobre todo… ¡disfruta de la aventura espacial!
05 · Metodología
Apuntes de metodología
El Concurso Apolo es un concurso sobre investigación y exploración espacial cuyo objetivo es romper la brecha existente entre ciencia y humanidades, promover la Tercera Cultura e inculcar en los estudiantes la actitud colaborativa. Lograr los fines que nos propongamos, evolucionar social, intelectual y humanamente, solo es posible cuando trabajamos en equipo.
En este contexto, existen varias líneas metodológicas que se podrían implementar a la hora de presentar un buen proyecto al Concurso Apolo:
Educación no formal
Propicia una forma de aprendizaje y comunicación entre alumnos y profesores más cordial y distendida. Es una magnífica oportunidad para potenciar la creatividad y motivar con actividades extracurriculares que acercan a la observación y la experimentación, a la discusión, al intercambio de ideas, a la innovación y a enfrentarse a retos. Es decir, dar la oportunidad de desarrollar estrategias propias a partir de los conocimientos adquiridos, construyendo y respaldando argumentos o teorías. Aunque en apariencia sea un aprendizaje no estructurado, suscita una actitud de confianza en uno mismo, la capacidad de asombro, la creatividad y, sobre todo, el desarrollo del espíritu crítico.
Enseñanza orientada a la acción (learning by doing)
Busca convertir al alumnado en protagonista de su propio aprendizaje, inculcando la idea de aprender aprendiendo y de vivir un aprendizaje por experimentación. Se trata de crear un entorno de aprendizaje más allá de las clases, ofreciendo la posibilidad de experimentar o actuar como científicos, artistas o escritores sin serlo todavía. La idea es sumergir al alumno en un ambiente que simule una experiencia real para que experimente, reflexione sobre lo hecho y cómo lo ha hecho, sin miedo a equivocarse y aprendiendo de sus errores. El gran objetivo es que los estudiantes se acerquen, descubran y conozcan la ciencia desde el área de conocimiento o expresión elegida, de forma apetecible y cotidiana, despertando su interés por la ciencia e, incluso, futuras vocaciones científicas.
Aprendizaje por tareas (learning by inquiry)
Este tipo de aprendizaje basado en la investigación promueve una actitud emprendedora, más independiente, creativa y curiosa, y permite asimilar y construir conceptos fundamentales que ayudan a entenderse mejor a uno mismo y al mundo que nos rodea. El profesor juega un papel fundamental: facilita, ofrece y enseña estrategias y técnicas para manejarse adecuadamente en el proceso investigador —documentarse, recopilar información, utilizar procesos inductivos o deductivos, técnicas de resolución de problemas, etc.
La combinación de estas líneas metodológicas no solo hace que la enseñanza y el aprendizaje de las ciencias sea igual de emocionante para profesores y estudiantes, sino igual de participativa. Porque no hay aprendizaje sin enseñanza ni enseñanza sin aprendizaje: no hay profesores sin alumnos ni alumnos sin profesores. Así que disfrutemos del trabajo en equipo.
Por supuesto, cualquier fórmula de aprendizaje —desde la educación formal, no formal o informal— es buena siempre que nos dé resultados.
06 · Inspiración
Algunas ideas para inspirarte
Ahora que ya sabéis quiénes formáis el equipo y en qué modalidad queréis participar, solo queda elegir el tema. Por si acaso, aquí os dejamos algunas ideas. No es necesario seguirlas al pie de la letra: son solo propuestas sobre las que se podría trabajar en cualquiera de las ocho modalidades.
Teledetección: monitorizar la Tierra observándola en todos los puntos geográficos y de forma frecuente mediante datos de satélite.
Exploración planetaria: ¿qué características ha de tener un planeta para ser habitable por los seres humanos?
Terraformación: cómo convertirías un planeta en otra Tierra.
Colonización de Marte
Diseña la nave que nos llevará a Marte.
A qué problemas deberían enfrentarse los astronautas que fueran a Marte.
¿Cómo sería la vida en Marte?
¿Cómo construirías una base permanente en Marte?
Diseña tu propia ciudad marciana.
Colonización de la Luna
¿Cómo sería una base lunar?
¿Cómo sería vivir en la Luna?
¿Cómo serán las misiones espaciales del futuro?
Vehículos espaciales.
Satélites: naturales o artificiales
¿Cómo ayudan los satélites al desarrollo de la ciencia y la tecnología?
Los satélites y la vida cotidiana.
¿Cómo sería tu satélite? Constrúyelo.
Los satélites y sus aplicaciones.
Observación de la Tierra.
El Universo y sus sonidos.
Si un día se encontrara vida en otro planeta, ¿cómo crees que serían sus habitantes?
¿Cómo nos comunicaríamos con los habitantes de otros planetas?
Minería espacial: a la búsqueda de nuevos minerales.
Agricultura para la supervivencia en el espacio
Gastronomía espacial: cómo es la comida en el espacio.
Los astronautas y su dieta.
Turismo espacial: unas vacaciones fuera de la Tierra
Diseña tu hotel espacial.
Medicina espacial
La gravedad y el cuerpo humano.
Psicología de un viaje espacial.
Medicina espacial para mejorar la vida en la Tierra.
Trabajos premiados en ediciones anteriores
Por si os sirve de referencia, estos fueron algunos de los trabajos ganadores de la pasada edición del concurso.
Investigación
Até que ponto a tecnología dos satélites que disponibilizou o sistema GPS influencia no tempo da vida das pessoas?
Camila Castillo Paranhos, Mariana Camargo Rubim y Rafaela Boyadjian
Robótica espacial
TL-ROAD, un rover capaz de llegar a la Luna
Juan José Taquía Lora y Juan Pablo Taquía Lora
Narrativa
Estancia Final
Elena Pérez
Cómic
Un sueño de ir a la Luna
Jhoel Andrey Rocha Pinzón y Diana Alejandra Rubio Niño
Artística
La mujer astronauta
Lorena Viñas
Experimental
Invernadero piloto para terraformar Marte
Jaime Etxebarria Ugarte, Michael Kaberdin y Ana Urrestilmandia
Premio especial del jurado
Un satélite de bajo coste, el dirigible Joaquín Ruiz Peláez
Sulaika Alilou Mohamed, Hallar Mohamed El Bouchti y Abdeselam Mohamed Laarbir
Mención especial · Investigación
Una imagen vale más que mil palabras
Sebastián Canchaya-Colán, Joaquín A. Del Castillo-Ugarte y Macarena Miguel de Priego-Sánchez